Se estila entregar un cuchillo fino en un estuche de "cordura" o algún otro material acolchado para protegerlo. Esto en principio es correcto, no se puede entregar un cuchillo sea el que fuere sin algún tipo de "contenedor". Los cuchillos con un pulido de pulcritud extrema, auténticamente "a espejo", no deben llevar vaina de ningún tipo porque de entrar y salir en ella se va a rayar inmediatamente y se perderá una parte importante del valor del cuchillo. Por lo que mi opción fue hacer un estuche que creo merecedor.
El modelo Personal 1, no podría ser contenido en otro estuche, aunque se pueda pensar que es "ostentoso" para llevar a un asado. Es para llevarlo en su estuche hasta la mesa y disfrutarlo
Los estuches están hechos de Quebracho Colorado "campana". Llaman campana al árbol que murió de pie tal vez por vejez, después de uno o dos años de no desarrollar más, es decir dejando de crear la "albura" o "sámago" conocido como "falsa madera" portadora de la savia. Aprovechando que la corteza está firmemente adherida al duramen y por su belleza, decidí dejarla al hacer el primer estuche.
Otra pieza importante que no se podría presentar de otro modo que no sea en un buen estuche de Quebracho.